Nieve en el desierto

Este invierno, por llamarlo de alguna manera, ha sido invierno durante 3 semanas puntuales en las que ha hecho algo de frío y ha nevado algo. Pero si les preguntamos a los gerentes de las estaciones de esquí de España nos hablarán de números nefastos en sus cuentas de resultados.

Hace poco leía que una estación de esquí del Pirineo Francés había alquilado un helicóptero para bajar nieve desde los picos más altos hasta las pistas de esquí. En este caso se trata del complejo Luchon-Superbagnères, pero no es un caso aislado ya que otras estaciones han recurrido a este tipo de métodos, entre ellas estaciones españolas.

La broma de bajar la nieve para que algunos pocos podamos hacer uso de la estación ha costado alrededor de 6.000€ a la estación, pero ¿Y el impacto ambiental que esto ha originado?

Ya no nieva como antes, ni hace las temperaturas que hacía antaño, que la temperatura terrestre está subiendo es una realidad contra la que los negacionistas NO pueden luchar, porque el Mercurio sube a ritmo de 1ºC al año y no miente.

“El mercurio sube a ritmo de 1ºC al año y no miente, si queremos seguir disfrutando de montañas nevadas, es momento de empezar a reflexionar” 

Pero aún así la mentalidad cortoplacista nos lleva a gastar 6.000€ y generar un impacto tremendo con un helicóptero en lugar de pensar o invertir en medidas que paren el aumento de las temperaturas. El problema ya no es sobre si podremos seguir disfrutando de la nieve como se ha hecho hasta ahora o habrá que plantearse esquiar en pistas artificiales que ya existen en algunos países donde nunca nieva. El caso es que nos enfrentamos a fenómenos ambientales adversos que irán siendo cada vez más agresivos y como siempre afectarán por desigual a toda la sociedad siendo los que menos recursos tengan los que peor van a poder enfrentarlos.

Nieve en el desierto

Por el contrario, en el desierto lleva unos años nevando, un fenómeno que era singular y no se producía desde 1979, se ha repetido en 2012, 2016 y 2017. Es posible que se trate de casos aislados, también es posible que no tenga nada que ver con el calentamiento de la tierra, pero lo que no podemos negar es que es cuando menos algo “raro”.

Bien, pues este es otro ejemplo de que algo no estamos haciendo bien, si hace unos años alguien me dice que está nevando en el Sáhara, le hubiera dicho que está loco. Si me lo dices ahora, me lo creo totalmente. Nieva en el desierto y se deshiela el ártico, obviamente no podemos cambiar el mundo, pero somos muchos miles de millones en el mundo, no pensemos que un pequelo gesto no cuenta.

“Nieva en el desierto y se deshiela el ártico, no pensemos que un pequeño gesto no cuenta.”

Cada vez es más frecuente que veamos cómo pasan semanas sin caer una gota de agua y luego viene toda junta en forma de tormenta huracanada, ciclón, tsunami, coclogénesis o cualquier otro fenómeno. Todavía recuerdo cuando iba al colegio y en invierno llovía el 90% de los días eso que aquí llamamos xirimiri, que es una lluvia muy fina y constante que puede durar horas, parece que no moja pero cala. Pues no recuerdo la última vez que vi el xirimiri, de hecho, dudo que los chavales de menos de 10 años sepan lo que es si les preguntas, en fin, el mundo

¿Esquiar o no?

Volviendo al tema del esquí, en mi caso adoro la montaña, desde que soy pequeño me han inculcado el respeto y la pasión por la misma y además he tenido la suerte de nacer en una tierra de grandes montañeros donde la montaña, más que un deporte es una religión.

Todas las estaciones son bonitas y buenas para disfrutar de un paseo por el monte, pero cuando nieva es algo mágico. Hace poco además me aficioné también al snowboard y lo he practicado durante los últimos 5 años. Este año me he parado a pensar si es lógico promover un estilo de vida Zero Waste para luego ir a una montaña en la que han instalado toda una serie de sistemas de remontes impulsados por una energía cuya fuente dudo que sea renovable. En unas estaciones donde se siguen dando vasos y platos de plástico porque es lo más “sencillo” sin pensar en el impacto que esto pueda generar.

Y mi respuesta personal ha sido que no, pero por ello, no voy a renunciar a disfrutar de la montaña y del snowboard, he decidido hacerlo de otra manera, prescindiendo de los remontes y utilizando unas raquetas. Tan sencillo como echarme la tabla a la espalda para luego subir andando con mis raquetas. Las ventajas son muchas:

  • Mi cuerpo y mis piernas ya están calientes en la primera bajada, con lo que minimizo el riesgo de lesiones.
  • Disfruto mucho más el tú a tú con la montaña que simplemente subiendo y dejándome deslizar.
  • Me ahorro 50€ de forfait con lo que en un par de días he ahorrado para pagar las raquetas.
  • Tengo una mochila donde meter mi botella de agua de acero y así no tengo que consumir plásticos.
  • Puedo llevarme un tentempié vegano ya que es muy difícil encontrar comida vegana en las pistas de esquí.

A veces cuesta cambiar ciertos hábitos y no es necesario cambiarlos todos, tan solo es importante que seamos realistas, fieles a nuestros principios y que disfrutemos con el cambio.

“Cuesta cambiar ciertos hábitos y no es necesario cambiarlos todos, lo más importante es disfrutar del cambio y seguir fiel a tus principios.”