¿Por qué empezar el camino hacia un
estilo de vida Zero Waste?

¿LOS PLASTICOS SON TOXICOS PARA LA SALUD?

Desde finales del siglo XX, hasta 2017 se han producido en el mundo 8.3 millones de toneladas de plástico, de las cuales 5,7 millones no han pasado nunca por un contenedor de reciclaje. En el mundo se recicla menos de 1/5 parte del plástico, además, no está claro el tiempo de degradación molecular del mismo, pero se estima que puede tardar entre 450 años hasta nunca.

A pesar de ello, el uso del plástico no para de crecer en la sociedad, gracias a su flexibilidad, ligereza y precio, se ha vuelto un material muy difícil de sustituir en muchos sectores, entre ellos el alimenticio.

El plástico está en todas partes, en las galletas que desayunas, en la leche, el coche que conduces está hecho en su mayoría por plástico, incluso el cepillo con el que te lavas los dientes… Esta habitualidad en su uso, nos hace obviar lo perjudicial que puede llegar a ser para la salud humana.

Ya sé que es muy fácil obviarlo y tirar de frases tan recurrentes como: “De algo hay que morirse”, “Es que todo es malo…” “Todo produce cáncer” o “Es que todo tiene plástico, es imposible no consumirlo”.  Estas frases son muy socorridas entre la población general. Para que voy a mentir, también lo eran para mí. Pero hay que tener claro, que excusarse, siempre va ligado a no querer ver la realidad.

Es verdad que nadie está a salvo de ningún tipo de enfermedad, pero todos, todos los que estáis leyendo esto, sabéis perfectamente que hay factores que aumentan la probabilidad de enfermedades graves y aunque no se mencione o no se tenga casi en cuenta: EL PLASTICO ES UNO DE ELLOS.

Yo misma, no tenía en cuenta de la cantidad de alimentos envueltos en plástico que podía adquirir en cada compra semanal. Y sobre todo jamás me había parado a pensar que estos pudiesen tener tantos efectos secundarios en nuestra salud. Pero estas cosas se perciben e investigan cuando empiezan a aparecer los problemas… Y yo no soy la excepción

Pero empecemos por el principio. ¿Qué son los plásticos?

Los plásticos son un material compuestos por resinas, orgánicas o sintéticas, que se pueden malear. Generalmente, estos tienen como materia prima el petróleo (aunque también existen plásticos derivados de materias primas renovables como son los derivados del maíz), y se estructuran en polímeros, que tienen un tamaño macromolecular, por lo que se consideran inertes.

Una vez tomado esto como kit de la cuestión. ¿Por qué se dice que los plásticos son tóxicos?

 

En problema principal de los plásticos son los aditivos (que son monómeros o pequeños oligomeros) que se le añaden a los mismos para conseguir mayor robustez, un color concreto, que sea más duro… y un largo etc. Algunos de estos adictivos son inertes a la temperatura ambiente pero no se mantienen estables con el cambio de temperatura y pueden liberar compuestos tóxicos.  Según el tipo de plástico que sea tendrá una cantidad y unos adictivos concretos (normalmente, monómeros).

¿Cómo se diferencian? Todos los envases de plástico poseen un número que suele estar ubicado en la base del recipiente dentro de un triángulo. Entre estos podemos encontrar:

  1. El PET o tereftalato de polietileno, al estar sometido a temperatura superiores a 18 grados libera antimonio y ftalatos. Estas dos sustancias son peligrosas para la salud, ya que se relacionan con el desarrollo de cáncer, problemas de piel, o incluso que actúan como disruptores endocrinos en el caso de los ftalatos.  Esta clase de plástico es el común en botellas de plástico.
  2. HDPE (Polietileno de alta densidad): Este tipo de plásticos son mucho más seguros que los anteriores, aunque pueden llevar a liberar pequeñas dosis de nonilfenol, que actúa también como disruptor endocrino cuando se expone a la luz solar. Este tipo de plásticos podemos encontrarlo entre otros sitios en: En recipientes opacos de leche, agua, zumos, champús y detergentes.
  3. PVC (Polivinilo): Este es el plástico más toxico. Dentro de su composición podemos encontrar: BPA, plomo, ftalatos, mercurio, dioxinas y cadmio. Vamos que tiene un poquito de todo lo malo. Puede producir alergias, alteraciones hormonares y provoca enfermedades graves como el cáncer. Además, como si eso fuese poco, cuando se incinera libera dioxinas, un químico muy toxico para el medio ambiente y nuestra salud.
  4. LDPE (Polietileno de baja densidad): Al igual que el HDPE, es mucho más seguros que los anteriores, aunque pueden llevar a liberar pequeñas dosis de nonilfenol, que actúa también como disruptor endocrino  cuando se expone a la luz solar. Este tipo de plástico podemos encontrarlo entre otros sitios en bolsas de congelar, bolsas de basura… etc. 
  1. PP (Polipropileno): Se considera seguro, aunque en este caso se le relaciona con problemas leves de asma. Este tipo de plásticos son los que se utilizan para toallitas, pañales, quesos…etc.
  1. PS (Poliestireno): contiene estireno, compuesto químico que se relaciona con enfermedades tales como enfermedades inmunológicas, cáncer… Lo podemos encontrar en: botes de medicamentos, envases de huevos…
  2. Otros plásticos y materiales compuestos: Estos plásticos, denominados entre otros PC, actúan como disruptores endocrinos alterando las hormonas. Pueden ser perjudiciales para la producción de espermatozoides, alterar los cromosomas y pueden causar enfermedades inmunológicas.

Y ahora es cuando viene la pregunta del millón, sin los plásticos y sobre todo algunos de ellos son tan perjudiciales para la salud. ¿Por qué se sigue comercializando? ¿Por qué se utilizan como envases de alimentos?

Pues muy fácil, para que un material deje de utilizarse o se prohíba tiene que a ver muchos estudios que relacionen una enfermedad con el uso continuado de un material concreto, teniendo en cuenta claro, el resto de factores. Hecho, que es bastante complicado.

Además, aparecen siempre las malditas “pequeñas cantidades”. Que manía las tengo. Muchos productos o materiales pueden tener en su composición un material toxico como lo es el BPA, pero se permite su comercialización por que la dosis es tan ínfima que no se considera perjudicial o peligrosa.

Es como si tomas todos los días una pequeña dosis de veneno. Pero como es muy pequeña no, pasa nada.

Cada uno que saque sus propias conclusiones, pero yo con los plásticos al igual que con cualquier otra sustancia de dudosa inocuidad aplicaría el principio de prudencia. Ya lo dice el dicho:  más vale prevenir que curar.