Filtro de Carbón Activado 

El agua potable es un recurso finito, en países europeos como el nuestro no nos damos cuenta porque abrimos el grifo y sale agua potable y de calidad. Pero esto no es así en todas las regiones del mundo. Aún así, muchas personas siguen bebiendo agua embotellada: marketing, negocio, moda, salud?

  • La gran mayoría de las botellas de plástico están hechas de polietileno (PET), producido a base de petróleo, la extracción del cual es una enorme fuente de emisiones de gases de efecto invernadero. Además, la producción de plástico genera gases tóxicos que acaban emitiéndose a la atmósfera
  • El transporte de agua embotellada también puede suponer un enorme coste medioambiental: algunas veces, una botella de agua puede conllevar el consumo de un litro de gasolina para su transporte, con las consiguientes emisiones de CO2.
  • Según datos del Pacific Institute, durante la producción de una botella se consume hasta tres veces el volumen de agua de su contenido
  • Además de todo esto, las botellas ni se reciclan todas (apenas el 30% en España), ni de manera correcta (el tapón y el cuerpo son plásticos diferentes y no deben desecharse en conjunto.

Tenemos la suerte de vivir en un país donde salvo excepciones, prácticamente en todas las comunidades el agua del grifo es potable. Sí que es cierto que dependiendo del lugar donde nos encontremos la calidad del agua puede variar y por consiguiente el sabor de la misma.

Entonces ¿Por qué seguimos bebiendo agua en botellas de plásticocuando es más cara y menos sostenible?

El agua embotellada es un negocio que mueve 150 mil millones de dólares en Estados Unidos, sí has leído bien, 150.ooo millones de dólares. He ahí la cuestión, hay muchas macro empresas detrás invirtiendo fortunas en campañas de marketing para mostrarnos lo bueno y saludable que es beber agua de botella, todo lo que hay detrás (océanos terriblemente contaminados, microplásticos, atmosfera contaminada por la incineración de botellas, etc.), eso no nos lo cuenta nadie.

“El agua embotellada es un negocio que mueve 150.000 millones de dólares en Estados Unidos”

Existen muchas opciones a la botella de plástico: unas más costosas, otras menos, unas más duraderas, otras menos y algunas más sostenibles que otras. Nosotros utilizamos los filtros de carbón de madera de bambú, es una muy buena opción cuyos beneficios os voy a explicar a continuación.

¿Qué es el Carbón Activo?

El carbón activo es carbón poroso que atrapa compuestos principalmente orgánicos (aunque también metales pesados), presentes es gases o líquidos. Su efectividad está contrastada y es por ello que es el purificante más empleado por el ser humano. Lo podemos encontrar en filtros para purificación de aire, de agua, se utiliza en hospitales para tratamientos de personas intoxicadas, recuperación de metales, y un largo etc.

“El carbón activo es carbón poroso que atrapa compuestos principalmente orgánicos (aunque también metales pesados) presentes en gases o líquidos.”

En nuestro caso vamos a hablar del agua -> el carbón retiene plaguicidas, aceites, detergentes, químicos, toxinas, microorganismos descompuestos, partículas de polvo/barro/cal, etc.

¿Cómo funciona?

Cualquier partícula de carbón tiene la capacidad de adsorber (atraer y retener en la superficie de un cuerpo moléculas o iones de otro cuerpo). Es por ello que funciona si ponemos un pedazo de carbón en el frigorífico o en el agua. En el primer caso adsorberá los malos olores y en el segundo impurezas del agua.

No se trata de magia sino de ciencia. Los átomos de carbón que forman un sólido se ligan entre sí mediante uniones de tipo covalente. Cada átomo comparte un electrón con otros cuatro átomos de carbono que no están en la superficie sino dispersos, y aunque están ligados entre sí no existe un equilibro de fuerzas, lo que lleva a atrapar una molécula del fluido que rodea al carbón.

Activar el carbón significa hacerlo poroso para ampliar su capacidad de adsorción multiplicándola por entre 12 y 16 veces. Esto quiere decir que cualquier carbón tiene las propiedades de purificación y desodorización solo que el carbón activado las tiene multiplicadas y por ello requerimos de menor cantidad.

Tradicionalmente en países asiáticos se ha utilizado este sistema con ramas de maderas más porosas y que resisten mejor el método de activación. En nuestro caso nos hemos decantado por el carbón de bambú ya que al tener el interior hueco, hay más superficie de carbón en contacto con el agua que en el caso de otros filtros de carbón.

¿Cómo se activa el carbón?

La activación puede realizarse de maneras, mediante procesos térmicos (es el que se utiliza en nuestros carbones) o químicos. El objetivo de este proceso térmico es el de provocar una oxidación parcial del carbón para lograr que se formen los poros. Se consigue mediante temperaturas entre 600 y 1100º y en atmósferas controladas.

Capacidad y duración

La capacidad de filtrado y la duración del mismo van a depender del tamaño del carbón, del cuidado del mismo y del tipo de agua en la que lo estemos utilizando. El tamaño de nuestros filtros está diseñado para filtrar entre 2 y 3 litros de agua en aproximadamente 4 horas. Las instrucciones para su correcta utilización son:

  • Antes de su primer uso: Limpiar la suciedad superficial del carbón con agua y hervirlo durante 10 minutos para esterilizarlo. Una vez esterilizado, dejar secar y enfriar. ¡Y ya está listo para su uso!
  • Uso: Introducimos el carbón en 2-3 litros de agua (dependerá de la dureza del agua) y dejamos que este actué de 4 a 8h. Una vez pasado este periodo el agua está lista para beber. Sacamos el carbón y dejamos secar hasta su próximo uso. Además, se aconseja utilizar una botella, jarra o dispensador de agua que sea de un material seguro como puede ser el vidrio, cristal o el acero inoxidable.
  • Mantenimiento: Se recomienda dejar secar en un lugar ventilado entre uso y uso. Es aconsejable esterilizarlo cada 2 o 3 semanas, hirviéndolo durante 10 minutos.
  • Precauciones: En el caso de que se ingiera algún resto de carbón es totalmente inocuo para la salud. No hay riesgo alguno en el caso de que el carbón se rompa.

“La capacidad de filtrado y la duración del mismo van a depender del tamaño del carbón, del cuidado del mismo y del tipo de agua en la que lo estemos utilizando.”

En el momento que el agua vuelva a tener un mal sabor, sabremos que el filtro está perdiendo sus propiedades y será el momento de reemplazarlo. Normalmente debería durar entre 3 y 4 meses con un uso intensivo, es decir filtrando agua en continuo y no dejándolo secar.

Qué hago cuando el filtro se rompe

Al tratarse de carbón, estamos hablando de un material frágil, que se nos puede caer y romper. NO pasa nada si se rompe, sus propiedades van intrínsecas en su composición, por lo que podemos seguir usando los pedazos, la efectividad seguirá intacta.

Es más, muchas personas los rompen de manera intencionada para llevar el filtro en sus botellas y poder introducirlo con facilidad por la boquilla de la misma.

Metales pesados

Mucha gente nos pregunta sobre su capacidad para eliminar metales pesados. Hemos encontrado gran documentación científica que habla sobre ello y la conclusión es que sí, que es un gran filtro también para metales pesados. Si alguien tuviera especial interés en ampliar información sobre este tema, nos dejáis un comentario y os enviamos la información. Aquí os dejo un breve resumen con datos sobre la capacidad de filtrado:

Como podemos ver el porcentaje de adsorción es muy alto y varía en función del tiempo de filtrado. Tan solo con media hora conseguiríamos entre un 85 y un 94% de filtrado dependiendo del tipo de metal pesado llegando a más del 95% a partir de la hora de filtrado.

En este caso y según este estudio, podemos comprobar que más tiempo no es sinónimo de mayor capacidad de filtrado.