Entrevista a Sonia (Bizislow)

Este es un mundo pequeño, donde poco a poco nos vamos conociendo y vamos viendo las pequeñas acciones que cada uno aportamos para mostrar al mundo que una vida diferente es posible.

En nuestro camino nos hemos topado con Sonia, que es la responsable de BIZISLOW, una tiendita Zero Waste que está localizada en Barakaldo (País Vasco).

Lo importante no son los kilos de papel que reciclas o la cantidad de envases que reutilizas. Lo importante es el compromiso personal que asumes con el planeta y la filosofía personal de vida que adaptas y en esto Sonia es una experta por eso vamos a dejar que hable ella y nos explique.

 

¿Cuándo decides dar un cambio y dedicarte profesionalmente a un negocio relacionado con la sostenibilidad?

En mi anterior trabajo veía muchas enfermedades; cáncer, ictus en gente cada vez más joven ,… y veía también el ritmo de vida tan apresurado y acelerado que llevamos. Esto me ha hecho pensar siempre en la cantidad de tóxicos que nos rodean en nuestra rutina diaria y en la relación que puede haber entre todos estos tóxicos, el estrés y  las enfermedades que padecemos. Empecé a mirar más detalladamente las etiquetas de los productos. En cuanto a alimentación ya era más común encontrar tiendas, pero en tema cosmética  e higiene tenía que comprar todo vía Internet o a alguna amiga que hacía sus propios jabones. Con esta tienda me he propuesto dar la alternativa a la compra on line y facilitar a tod@s la compra “onlive” para poder oler, tocar, sentir, interactuar… El tener a pie de calle una tienda que nos ofrezca productos que cuidan de ti y tu entorno y que hayan sido hechos de una manera ética y sostenible.

Vengo del mundo de la Educación Social, me gusta detectar las necesidades, la falta de recursos, las desigualdades, y soy de las que pienso que si algo no existe… lo creo.

“Tuve claro que una tiendita así era necesaria. Una tienda con alma que diera vida al barrio. El pequeño comercio. Vi la necesidad de ayudar en la conservación de nuestro planeta y nuestra salud.”

El tema de los detergentes biodegradables a granel me pareció algo super bonito porque con un sólo gesto se conseguían un montón de cosas: reutilizar envases, tirar por el desagüe un producto altamente biodegradable, que nuestra piel estuviera en contacto con productos menos tóxicos, utilizar un producto sin crueldad animal, y además demostrar que el mundo de la sostenibilidad no tiene que ser caro, que está a al alcance de todos y que los productos son de muy buena calidad.

Y así surgió la tiendita ecosostenible Bizislow: detergentes biodegradables a granel, cosmética e higiene libre de tóxicos, alternativas al plástico y artículos handmade, porque lo hecho artesanalmente y con corazón es lo más sostenible que podamos adquirir.

 

¿Cuáles son las razones que te mueven para este cambio?

Las razones son mejorar nuestra salud y colaborar aunque sea un poquito en frenar el cambio climático. Para ello tenemos que ser más sostenibles con todo lo que hacemos. Quiero facilitar el camino a esa sostenibilidad. Creo que cuando algo lo tienes más accesible es más fácil involucrarse con ello. Dar a conocer a todos una filosofía de vida que respeta nuestra salud y la del planeta. Veo que compramos un montón de productos pensando que son buenos y en realidad están llenos de ingredientes controvertidos que en acumulación nos están envenenando.Existen en cambio, un montón de marcas que elaboran productos con ingredientes naturales, que son de mejor calidad y que no alteran negativamente nuestra salud. Y que además están hechos de manera respetuosa con la naturaleza, con los animales, con las personas que lo fabrican…

 

Y veo que nos hemos rodeado de plásticos. Plásticos que usamos sin sentido y que enseguida desechamos. Además de inundar la Naturaleza de envases nos estamos inundando a nosotros mismo de esos plásticos. Utilizamos plásticos y en general materiales derivados del petróleo para todo, incluido para uso alimentario. Y no somos conscientes de la cantidad de tóxicos que traspasamos a la comida y a los productos que usamos para nuestra higiene: bisfenol, ftalatos, parabenos, sulfatos, siliconas, microplásticos… minucias que nuestra piel va absorbiendo y que van pasando al torrente sanguíneo.

“En el aire que respiramos hay microplásticos, el mar está lleno de ellos, los animales se los comen y nosotros nos comemos a estos animales. Todo está relacionado, y de alguna manera tenemos que romper esta cadena…”

 

Por experiencia propia, es posible que en tu entorno fuera difícil de encajar todo lo relacionado con el Zero Waste, la sostenibilidad, el cambio de manera de pensar y de vivir, etc. ¿Quién ha sido tu mayor apoyo?

Cuando comencé a darle forma a la tienda y lo comentaba, la gente se sorprendía. Decían que era demasiado novedoso. A mi alrededor tenía a muchos que nunca se habían parado a pensar en el problema. Eran pocos los que llevaban esta forma de consumo pero de esos pocos yo había aprendido mucho. Así que mi cometido era enseñar y sensibilizar a todos los  que sentían esa indiferencia. Estoy contenta porque las personas en general escuchan y se dejan aconsejar.

Por suerte, en estos últimos meses se ha metido mucha caña. Hay muchas campañas, iniciativas y manifestaciones en la calle. Los medios de comunicación le han dado más visibilidad al problema y esto está ayudando mucho.

Mi mayor apoyo, mi pareja. La persona con la que convives tiene que comulgar con tus mismos ideales sino es difícil llevar todo este proceso de cambio a tu casa. Y bueno, al final acabas salpicando un poco a toda la familia.

 

¿Qué es Bizislow y qué podemos encontrar allí?

El aspecto de Bizislow está inspirado en las tienditas de Francia. Soy furgonetera, me gusta mucho ir allí, donde se vive más despacio y puedes encontrar muchas tiendas que llevan tiempo dedicándose al tema del granel y la sostenibilidad.

Durante casi 50 años el local donde está Bizislow ha sido una droguería. La droguería del barrio, la de toda la vida, donde ya se compraba a granel la colonia, el aceite para la madera… He intentado conservar su aspecto, el paso del tiempo en las paredes, y darle ese toque hogareño, una mezcla de madera, muebles de segunda mano y nuevos, y el verde que me recuerda tanto a los pueblitos de Francia.

“Utilizar lo de antes aprovechándonos de los avances de ahora, pero siempre respetando el entorno. Bizislow es eso, hábitos para llevar una vida sostenible, una vid a equilibrada”

Encontramos diferentes productos de limpieza altamente biodegradables a granel. El cliente no es el único que reutiliza su envase. El detergente viene directamente de fábrica, y el envase vuelve vacío a la fábrica para ser de nuevo rellenado. Economía circular.

También encuentras otras alternativas a la limpieza, para gente muy comprometida y que le gusta hacerse sus propios detergentes.

Puedes encontrar cosmética e higiene personal libre de tóxicos. La mayoría vienen en envases no plásticos, aunque reconozco que todavía quedan muchos productos en bote de plástico. Es difícil eliminar todos, el reto es ir poco a poco sustituyéndolos.

Se le da mucha importancia a los productos de km 0, y a las pequeñas marcas.

También encontrarás muchas alternativas al plástico. Una sección que cada día crece más porque cada vez son más las soluciones que se encuentran, para la cocina, el baño, para transportar los alimentos …

Y también hay espacios para libros, cosas artesanas como bisutería, capazos, juegos infantiles… una especie de sección de regalos y artículos bonitos y sostenibles. Es una tienda muy peculiar.

 

¿Por qué decides el nombre de Bizislow?

“Bizi es vivir en euskera y slow es despacio, lento. Y es exactamente lo que yo buscaba y necesitaba; vivir despacio y de manera consciente, porque los días me pasaban deprisa, con rutina, consumismo, etc. ¡Estaba olvidando los pequeños placeres!”

Esto es lo que quiero transmitir cuando entras en Bizislow; la calma, el comprar consciente, pensando en lo que adquieres, con la tranquilidad de saber que lo que te llevas es lo correcto.

Creo que es una filosofía de vida, una filosofía para apreciar la vida. Somos lo que pensamos, comemos, sentimos y hacemos. Asique vamos a pensar más, comer mejor, sentir de verdad y hacer disfrutando.

 

Vamos a hablar un poco sobre tus clientes, porque al fin y al cabo ellos son el motivo y gracias a quienes poco a poco podemos ver un cambio de tendencia ¿Qué acogida ha tenido la tienda en el barrio? ¿Qué cliente ha sido el que más te ha sorprendido?

La acogida ha sido lenta. Pero ya sabía que iba a ser así. Es un proceso de cambio que lleva su tiempo. Hay que gastar primero lo que tenemos en casa, y tenemos mucho acumulado. Una vez gastado, a la hora de volver a adquirirlo es cuando podemos aprovechar a elegir un producto que sea más sostenible. Y en parte, esto es lo bonito del proceso, el hacerlo despacito viendo los avances y así disfrutarlo para que se asiente para siempre en tu día a día.

El público es muy variado. A los más pequeños les encanta la tienda. Muchos niñ@s guardan su paga para comprarse una pajita de acero inoxidable y estos detalles me encantan. Los mayores recuerdan que antes ellos ya compraban a granel… los que siguen este movimiento están encantados de tener una tienda física para comprar lo que antes les era más difícil adquirir. Y los que no sabían nada del tema, están sorprendidos con cada una de las explicaciones que les doy y cada vez están más interesados en descubrir cosas nuevas.

Diferencio varios tipos de clientes:

  • El ecologista de hace años, que se preocupa del contenido del producto, de que su composición sea eco y/o natural.
  • El plasticariano, que busca todo lo que no lleve plástico
  • La nueva tendencia y el cliente más estricto, que el producto sea bueno por dentro y por fuera, es decir, que lleve una composición sin tóxicos y que venga envasado en un material que no sea de plástico. El producto perfecto; bueno para la salud y para el medio ambiente.
  • El cliente que ni siquiera se lo había planteado y se deja sensibillizar por el tema. Muchos vienen por recomendación de otros. La gente que prueba los productos enseguida se da cuenta de que son de buena calidad y se quedan muy sorprendidos de que también sean económicos.

 

Últimamente estamos viviendo muchos cambios; que, además, están viniendo desde abajo, los movimientos juveniles como Fridays for Future, asociaciones proecologismo y Zero Waste, etc. ¿Crees que hay esperanza y aún estamos a tiempo?

Pertenezco a  la generación llamada microondas; la generación de lo rápido, de lo inmediato y del usar y tirar sin mirar las consecuencias. Las  generaciones nuevas, en cambio, creo que son más conscientes y están viendo los efectos que ha producido esa forma de vida tan desmesurada. Saben que no hay Planeta B y que no podemos seguir así.

“La clave está en la educación, una educación social medioambiental desde el colegio, y afortunadamente ya se está dando. Interactúo con colegios y veo que en general si están interesados. Últimamente el tema de los plásticos está muy presente en medios y redes sociales y eso ayuda mucho a hacer más visible el problema y a que la gente se tome más molestias para aportar su granito de arena.”

Ahora más que nunca nos hemos dado cuenta que nuestra manera de vivir deja un impacto brutal en el medio ambiente. Las nuevas generaciones saben que es imprescindible vivir con menos tóxicos y con menos basura y con sus protestas han conseguido ponernos en alerta.

Creo que estamos a tiempo. Va a ser un proceso muy lento pero conseguiremos cambiar nuestros hábitos y al cambiar nuestra manera de consumir haremos que cambie el sistema.

 

El año pasado “microplásticos” fue la palabra del año. Tú que lo vives en el día a día ¿Crees que realmente la gente está preocupada y se está concienciando y empezando a actuar y cambiar hábitos de consumo o es simplemente una moda pasajera?

Pues precisamente es algo que me da mucho miedo y mucha pena, el hecho de que sea sólo una moda, un tema que se haga viral durante unos meses y que la gente se canse de ello y se quede a medias en el proceso de cambio.

Espero que no sea así. Realmente es algo que engancha, una vez que empiezas a dar pequeños pasos te picas y sigues queriendo dar más. Con el tiempo te das cuenta que son todo beneficios. Que al final estás simplificando tu vida y mejorándola en todos los aspectos y eso hace que te quedes.

Lo veo peligroso cuando intentas dar el cambio de golpe, de manera rápida y obsesionada, porque así no disfrutas, te fustras y acabas cansándote antes.

Me gusta mucho interactuar con los clientes y ver los avances que vamos dando juntos. Ver la ilusión que le ponemos y compartir consejos. Si noto que hay mucha gente preocupada. Yo estoy constantemente buscando alternativas nuevas, mejores y más económicas. Y esto a la gente le ayuda a estar despierto con el tema. Las marcas como BANBU que son 100% zerowaste, que son de aquí cerquita y tan comprometidas son mis favoritas y ayudan mucho a que la gente actúe y cambie sus hábitos.

Bizislow no es una tienda más, quiero que sea un referente, un lugar de sensibilización y aprendizaje. Una incitación al reducir, reutilizar, reflexionar, rechazar, reciclar…

Un empujoncito a la constancia, la paciencia y los pequeños gestos que traerán grandes cambios.

 

Bizislow es tu tienda Zero Waste de Barakaldo y alrededores!

Puedes encontrarla en la siguiente dirección:

Arteagabeitia Kalea, 10, Barakaldo

Su teléfono y su email son: 946.12.52.35 / info@bizislow.com

Sonia estará encantada de recibiros, atenderos y aconsejaros, porque no hay nada como comprar en tiendas de proximidad y dejar aconsejarse por una profesional.

Desde Banbu le agradecemos a Sonia enormemente que haya sacado un ratito para atendernos sabiendo que su día a día es un frenesí de proyectos e ideas que poco a poco se van plasmando y convirtiendo en realidad.

¡Gracias Sonia!